Carlos Ferrater gana el Nacional de Arquitectura

5 de Marzo de 2010

Carlos Ferrater. | Juan Manuel Baliellas

¿Qué dónde estaba en 1971? Entonces empecé con el estudio, y lo primero que hice fue una ‘ciudad instantánea’ en Ibiza, hecha con hinchables. Ahí había mil personas viviendo en comunidad, autoconstruyendo… En fin, estaba el 68 muy reciente, el festival de la isla de Wight… De alguna manera, me sigo reconociendo en aquel arquitecto. Ahora, por ejemplo, pienso en el Paseo Marítimo de Benidorm, que me ha dado muchas satisfacciones, y veo que el uso del color tiene mucho que ver con aquellos hinchables. Y el sentido de los dos proyectos es el mismo: optimismo, hedonismo, alegría, fe en la capacidad de transformar la cosas…”.

Al habla, el arquitecto barcelonés Carlos Ferrater, ganador del Premio Nacional de Arquitectura, que concede el Ministerio de Vivienda. “Me ha pillado la llamada en Sitges, estoy con un proyecto para una escuela apadrinada por Paul McCartney“. ¿McCartney el de los Beatles? ¿Y va a conocer a Sir Paul? Pues eso es aún más divertido que ganar un Premio Nacional, ¿no?. “No, hombre, no diga eso. Este premio me hace mucha ilusión. Primero, porque se reconoce una trayectoria. Y segundo, porque me llega joven. ¡Sólo tengo 65 años!”.

Hablemos, por tanto, de la trayectoria de Ferrater, que abrió su estudio profesional en 1971 (el miso año en el que se incorporó a la docencia en la Universitat Politècnica de Catalunya). “Durante muchos años tuve proyectos pequeños: una casita aquí, un club náutico pequeñito allá… Y entonces, se nos echó encima el 92, así, de sopetón“.

El trabajo de Ferrater empezó a tener reconocimiento público a partir de los años 90, cuando intervino en la recuperación de los terrenos que se convirtieron en la Villa Olímpica de Barcelona. “En realidad, trabajamos en las cuatro grandes zonas olímpicas. Pero le diría que el proyecto verdaderamente importante fue el del Jardín Botánico, porque allí abrimos nuevas posibilidades a la experimentación”.

¿Y en qué consisten las indagaciones de Ferrater? “La palabra clave es geometría. A partir de geometrías, cada vez más flexibles, hemos podido indagar en las culturas de los lugares en los que construimos”.

Y quien dice los lugares, dice ‘el lugar’. Ferrater ha desarrollado el grueso de su trabajo en una ciudad, Barcelona, y se ha ligado a ella como hacían los arquitectos de siempre. ¿Una decisión intelectual? Qué va: “Bueno, yo diría que es una circunstancia. Yo no me niego a moverme pero si me dicen: ‘Vámonos a China a trabajar, yo pienso, bueno, sí, a China… Si hay que ir, vamos. Pero prefiero trabajar en el Passeig de Gràcia”.

Y eso que el estudio de Ferrater ha recibido “un impulso maravilloso con la incorporación de varios arquitectos jóvenes: mi hijo Borja, mi hija Lucía… Ellos han relanzado nuestro trabajo”. ¿Algún consejo para los chicos? “Un arquitecto tiene que tener muy claro que no debe tomar más riesgos intelectuales de los que está dispuesto a asumir su cliente. Si lo hace, lo más probable es que todo acabe en desastre”.

Además de Ferrater, al arquitecto Fernando Ramón Moliner también fue galardonado con el Premio Nacional de Vivienda.

Fuente: El Mundo.

Muestrario de soledades

1 de Marzo de 2010

Una imagen de Carey Young

Hubo muchos intentos ayer de definir la exposición Atopia, pero posiblemente una de las más acertadas fuera la de Iván de la Nuez cuando habló de “muestrario de soledades”. Por la angustiosa melancolía que desprenden buena parte de las obras y, también, porque eso es, en cierta manera, en lo que se ha convertido la ciudad contemporánea, el tema, por decirlo así, de esta exposición con la que el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) quiere irrumpir en el debate sobre el arte actual.

“Esta exposición surge de una visita a la feria Frieze de hace dos años”, explica Josep Ramoneda, que se estrena aquí como comisario de arte en colaboración con el ensayista Iván de la Nuez. “Tuve la impresión de que había un cierto cambio en el arte contemporáneo, que he ido corroborando en visitas a otras exposiciones, en el sentido de que empezaba a recuperar las emociones, las ideas estéticas. Como si hubiera ahora una dimensión más pasional en el arte después de este largo periodo de conceptualismo, procesos documentales y arte político que hemos vivido. Nos pareció, además, que el arte actual expresa muy bien este encuentro del habitante, que no siempre es ciudadano, con la gran ciudad, muestra este malestar de la cultura moderna que es ya casi sólo urbana”.

Atopia, el término que le da título, significa “desubicado”, “sin un lugar concreto” y, como explica Iván de la Nuez, suele utilizarse especialmente en el contexto médico para referirse a alergias o demartitis sin ubicación concreta en el cuerpo. Es, a la vez, lo contrario de la utopía; la atopía no se sueña, sino que se padece. “La exposición es un relato, pero no está hecha por artistas que hablan sobre el malestar urbano, sino desde este malestar”, añade De la Nuez, que recalca, al igual que Ramoneda, la intención que han tenido de dejar hablar a las obras por sí mismas con un mínimo hilo argumental que “no apela a una relación conceptual o teórica entre las piezas, sino que busca provocar una relación emocional que crea el espectador”. Leer noticia completa.

Fuente: El Pais.

El fin del espectáculo arquitectónico

26 de Febrero de 2010

Museo de Literatura Moderna en Marbech am Neckar

Mientras los alcaldes de medio mundo se peleaban por ver levantado en su ciudad el edificio más rompedor del momento, el arquitecto británico David Chipperfield dedicaba diez años de su vida a reconstruir lo irreconstruible: el único edificio institucional del antiguo Berlín Este que logró sobrevivir a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. ¿Cómo? Renaciendo. ¿Qué hizo Chipperfield? Escucharlo.

En el Neues Museum, el corazón de la isla de los museos berlinesa, el arquitecto de la Ciudad de la Justicia de Barcelona, del edificio Veles i Vents de Valencia o de la remodelación del Paseo del Óvalo, en Teruel, firmó un trabajo lento y minucioso, que combinando dosis de arqueología, historia, diseño y psicología, logró hacer convivir pasado y futuro en uno de los pocos inmuebles con memoria histórica de la capital alemana.

El propio Chipperfield, cuya sobresaliente trayectoria puede visitarse hasta el 30 de mayo en la Fundación Barrié de A Coruña, tiene claro que hoy un proyecto como el berlinés sería imposible: “Los concursos no los ganan las ideas sino las formas”. Y su reconstrucción del museo alemán ganó el concurso con una idea: la de dejar hablar a la historia. Ni momificó el pasado ni trató de maquillar el horror de los bombardeos o las sucesivas vidas del museo -donde hoy se encuentra el famoso busto de Nefertiti- pero que, durante décadas, funcionó como un arsenal.

Chipperfield es uno de los arquitectos más solicitados del mundo. Sólo en el último lustro ha concluido el Museo de Anchorage (en Alaska), el de Des Moines en Iowa, un poblado residencial en Hangzhou (China), el Centro de Estudiantes St. Philips, en Londres, o las oficinas para Novartis en Basilea, por citar unos pocos. Tiene además sobre las mesas de sus 180 empleados la restauración del Castillo Sforzesco de Milán, el eterno proyecto de ampliar el Cementerio de San Michele de Venecia, con una isla artificial, o la Ampliación del Museo de Arte de St. Louis, Missouri, por citar otros pocos.

Con todo, ha sido en Alemania donde este arquitecto británico ha encontrado la fuerza para convencer con su idea de una arquitectura cívica más volcada hacia la construcción de la ciudad que hacia el espectáculo de un momento. No en vano, el RIBA (Royal Institute of British Architects) reconoció con su medalla de oro el Museo de la Literatura Moderna que concluyó en Marbach am Neckar hace tres años. Leer noticia completa.

Fuente: El País.

Un gigante de escala humana

25 de Febrero de 2010

Exterior del Rolex Learning Center

Basta observar el movimiento de la gente para comprobar que nadie se mueve derecho. El cuerpo humano se desplaza con cierto balanceo. Siguiendo este principio de la naturaleza (así de sencillo, o al menos así lo parece, de ahí la elegancia del resultado), la pareja de arquitectos formada por Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa ha diseñado el edificio Rolex Learning Center (la marca relojera fue su principal patrocinador) para la prestigiosa Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL). El estudio Sanaa, liderado por los dos japoneses, ganó un concurso por invitación en el que se midieron 10 grandes despachos internacionales como los de Zaha Hadid, Rem Koolhaas o Jean Nouvel.

Situado en pleno centro del campus, el edificio juega a aparecer y desaparecer. Lo permite una estructura curva de hormigón, un gesto audaz en esas dimensiones (88.000 metros cuadrados) y un alarde de discreción. Una cualidad que los autores se aplican a sí mismos manteniéndose alejados de cualquier fuego artificial. Por algo Sejima definió a esta obra como un “espacio público íntimo”. En vísperas de su inauguración, los autores atendían hasta el último detalle. Él invirtió un buen rato en sacar brillo a un objeto a simple vista irrelevante. ¿Por qué tanto interés? “Es un diseño nuestro”, contesta Nishizawa. “Era el soporte de un cenicero, pero ahora, como apenas se fuma, no sé qué será de él”, dice con cierta melancolía.

Sejima enseguida le encontró utilidad: en cuanto pudo desafió el frío alpino para salir a fumar. Vestida de un negro total (rendida a Yamamoto y Comme des Garçons) sólo roto por la suela roja de sus Louboutin, cuenta qué perseguían con el diseño de la obra. “Queríamos que el edificio fuera flotante, pero a la vez arraigado en el suelo, a las raíces, y que ofreciera múltiples relaciones con los usuarios y con el medio ambiente. Y además, que estuviera abierto a la gente con varios accesos”. El imponente paisaje suizo también jugó su baza. El campus está al borde del lago Leman, con vistas a los Alpes. “Nos propusimos subrayar las vistas, por eso hicimos que el edificio se apartara para que las personas pudieran disfrutarlas”, explica Nishizawa. Leer noticia completa.

Fuente: EL País.

El equipo Solar Team UPV y sus socios tecnológicos empiezan a fabricar la vivienda de 74 m2 para la competición Solar Decathlon

25 de Febrero de 2010

Tras la entrega del informe del Proyecto On&ON, el equipo Solar Team empieza la fabricación de la vivienda de alta eficiencia energética. El prototipo tiene como objetivo investigar un modelo de construcción sostenible que proporcione confort y la calidad de vida a sus habitantes e impulsar el uso responsable de la energía.

Solar Decathlon, que se celebrará por primera vez en Europa (Madrid) del 18 al 27 de Junio de 2010, es un certamen patrocinado por el departamento de Energía del Gobierno de los Estados Unidos y contará con la participación de 20 universidades de todo el mundo cuyo objetivo será presentar proyectos para el diseño, la construcción y la viabilidad de viviendas energéticamente autosuficientes abastecidas por energía solar para fomentar la sostenibilidad y la eficiencia energética.

La propuesta de la Universidad Politécnica de Valencia, que presenta por primera vez su candidatura a ésta competición, ha sido seleccionada para participar en Solar Decathlon Europe 2010 Madrid. Esta edición, organizada por el Ministerio de Vivienda junto con el Departamento de Energía de EEUU, mantiene el mismo formato y reglas que la edición anterior en EEUU.

La esencia del concurso es la sensibilización y fomento de la construcción eficiente aplicando tecnologías que permitan reducir el consumo energético.

Solar team UPV y sus socios tecnológicos

El prototipo de vivienda On & On apuesta por criterios energéticos de bajo consumo basados en la aplicación de medidas pasivas para maximizar el confort térmico, reduciendo la demanda energética y las emisiones de CO2.

Para llevar a cabo un proyecto de estas características, se necesita la implicación de instituciones públicas y empresas privadas, por ello, el equipo cuenta con el apoyo de socios tecnológicos, instituciones así como de patrocinadores.

El equipo español UPV Solar Team está respaldado por la colaboración de Rockwool, Gesfesa-Edifesa, Sonoidea, Autodesk, Ceracasa, Daikin y Kommerling Profine Group.

El proyecto también ha recibido el soporte y participación de las Instituciones públicas como el Instituto Valenciano de la Edificación, la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, y el Ayuntamiento de Valencia e Instituto de Tecnología Energética.

Implicación de Rockwool

Rockwool colabora en el proyecto como socio tecnológico, aportando soluciones constructivas de aislamiento con lana de roca que permitan reducir el consumo energético y la emisión de gases contaminantes a la atmósfera.

Una de las particularidades del proyecto será el ahorro de energía obtenido gracias a la aplicación de sistemas constructivos y espesores de aislamiento eficientes. “Se trata de una excelente oportunidad para generar y difundir conocimientos sobre el aislamiento de los edificios, como una de las condiciones esenciales para la sostenibilidad de la construcción, el uso responsable de la energía, el confort y la calidad. Alcanzar un confort térmico en nuestras viviendas es fácil, económico y accesible. Si en el futuro construimos las viviendas con los niveles de aislamiento óptimos, los ciudadanos podremos vivir mejor” afirma Rafael Rodríguez, Director General de Rockwool.

Calendario 2010

  • Febrero 2010: Presentación proyecto Básico. Presentación proyecto de Ejecución
  • Febrero-Abril 2010: Construcción prototipo en la UPV
  • Abril-Mayo 2010: Pruebas del prototipo UPV
  • Mayo 2010: Audiovisual+ Maqueta
  • Junio del 2010: Competición Solar Decathlon Europe
  • Septiembre 2010: Inicio del programa de sensibilización sobre Eficiencia Energética y Energías Renovables con el Prototipo de la UPV.
Fuente: Construible.