Archivo de la categoría ‘Patrimonio Cultural’

Demasiado Munch para Oslo

Lunes, 11 de Enero de 2010

Futuro Museo Munch en Oslo

Los críticos de arte aullaron en 1893 cuando vieron por primera vez El grito, la obra más famosa de Edvard Munch. Más de un siglo después, también se han alzado voces contra el proyecto del nuevo museo que albergará el legado artístico del pintor noruego. El debate, en esta ocasión, tiene que ver con el impacto urbanístico del edificio proyectado por el arquitecto español Juan Herreros que, en 2013 según los plazos previstos, se alzará en el barrio de Bjorvika, en la bahía de Oslo. Es parte de un gran plan de remodelación que pretende abrir la capital noruega al mar.

El director general de Patrimonio Nacional en Noruega, Jorn Holme, ha sido el último en expresar sus reservas sobre el proyecto, que el pasado mes de abril se adjudicó Herreros tras ganar un concurso internacional al que también se presentaron superestrellas como Zaha Hadid o Tadao Ando. El plan, llamado Lambda, abarca, además del Museo Munch, una playa, un barrio residencial y una biblioteca.

Según declaraciones de Holme, sus objeciones se refieren a la totalidad del proyecto urbanístico de la capital noruega, que afecta a la zona en la que Oslo fue fundada en la Edad Media y que contiene un importante patrimonio cultural. “La intención del director general nunca ha sido suscitar o participar en un debate arquitectónico”, puntualiza Margrethe Tviberg, directora general en funciones de Patrimonio Nacional. “Jorn Holme no tiene nada que decir respecto a Lambda, el proyecto para el Museo Munch, o la arquitectura del reconocido Juan Herreros como tal. Patrimonio Nacional ha expresado su objeción al emplazamiento del edificio, no al edificio en sí mismo”. Tviberg insiste en que esa preocupación se encuadra en la discusión sobre la remodelación urbanística de la capital noruega que tiene como interlocutor al Ayuntamiento de Oslo -que es quien lo ha promovido- y que “no se trata de un debate sobre el nuevo Museo Munch específicamente”. Leer noticia completa.

Fuente: El País.

Arquitecturas cruzadas

Lunes, 14 de Diciembre de 2009

Cuando salí de la Habana válgame Dios / nadie supo mi partida, sino tú y yo“. Al igual que las habaneras, de las que aún se discute si eran de allí o de aquí, la numerosa emigración española a Cuba a lo largo del siglo XIX creó un mestizaje cultural del que se beneficiaron tanto los de allá como los de aquí. Allí porque empresarios y arquitectos trasladaron el estilo modernista que tanto furor causaba en Europa. Aquí porque a la vuelta, si habían conseguido hacerse ricos, construían casas en las que introducían detalles exóticos y mundanos que han creado todo un estilo de arquitectura indiana cada vez más reivindicado. Y la influencia no era sólo artística, sino también ideológica y vital. “En las casas de indianos el espacio privado interior se diseña desde una perspectiva más laica y pagana que la que predominaba en la pacata España”, comenta Josep Maria Fortià.

Sobre cómo ha sido este viaje de ida y vuelta en la arquitectura y de la situación patrimonial en la que se encuentra esta herencia han estado discutiendo durante tres días más de doscientos arquitectos españoles y cubanos en Barcelona. Ha sido en el marco de las 32ª Jornadas Internacionales sobre la Intervención en el Patrimonio arquitectónico. Leer noticia completa.

Fuente: El País.

De ruinas a piezas de museo

Lunes, 14 de Diciembre de 2009

Fábrica harinera Molinos Vascos

La crisis de la industria pesada dejó el País Vasco plagado de ruinas en la década de los años 80 del siglo XX, que se sumaron de golpe a las instalaciones que la evolución técnica había ido dejando paulatinamente fuera de servicio. La piqueta o el abandono no acabaron con el testimonio del pasado industrial: cerca de medio centenar de elementos industriales cuentan en Euskadi con la máxima protección legal.

Sobrevivieron de la manera más digna al final de su vida productiva, por ejemplo, uno de los hornos de Altos Hornos de Vizcaya (AHV) y el edificio Ilgner, el antiguo centro de producción de energía que alimentaba los trenes de laminación, reconvertido en un centro empresarial. Se perdieron para siempre, en cambio, las baterías de coque y algunas naves de AHV que, ahora, añoran los expertos en arqueología industrial.

En la defensa de los restos de la actividad industrial trabaja desde hace 25 años la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública. Su prioridad es la reutilización de las viejas instalaciones industriales con intervenciones que no borren el pasado pero sirvan para el presente. Como el edificio Ilgner, en Barakaldo, parte de la fábrica Harino Panadera, en el barrio bilbaíno de Irala, ilustra con la vieja maquinaria para tratar la harina conviviendo con dependencias municipales, que no se trata sólo de no tirar los restos industriales a la chatarra. Leer noticia completa.

Fuente: El País.

Guillermo Vázquez Consuegra adapta las Atarazanas de Sevilla para un nuevo CaixaForum

Jueves, 22 de Octubre de 2009

Guillermo Vázquez Consuegra, en su estudio de Sevilla

Por fin se desveló el proyecto. El 14 de octubre se dieron a conocer los primeros detalles del proyecto de Guillermo Vázquez Consuegra para la rehabilitación de las Atarazanas en nuevo CaixaForum de Sevilla. El proyecto resultó vencedor de un concurso de ideas de ámbito nacional y para el viernes 23 de octubre está prevista una presentación pública en donde el arquitecto dará más detalles de su planteamiento para una intervención largamente esperada por la ciudad, la recuperación definitiva de un espacio tan singular como significativo, tras su reiterado estado de abandono y sin uso definido.

Ubicadas en las inmediaciones del río Guadalquivir, las Atarazanas constituyen uno de los espacios más deslumbrantes de toda la ciudad. Construídas en el siglo XIII como naves de astilleros para el puerto de Sevilla, representan el mayor espacio cubierto junto a la Catedral: un conjunto de 17 naves góticas de gran altura perpendiculares a la dirección del río. Tal y como se recoge en la memoria del proyecto, la posibilidad de rehabilitarla“representa una magnífica oportunidad para ofrecer a Sevilla el mejor espacio público cubierto de la ciudad: la nueva Plaza Pública de las viejas atarazanas medievales”.

En ese sentido, la clave del proyecto radica en el entendimiento precisamente de ese espacio como espacio público, concentrando el programa cultural demandado por la Fundación La Caixa en un nivel superpuesto al edificio histórico, liberando así de uso las naves, que quedan convertidas en un punto de encuentro y relación.

Para reforzar esta dimensión pública se abren de nuevo unos arcos cegados en su muro perimetral de cerramiento, haciendo el edificio accesible por su lateral y permeable a los recorridos peatonales. Dentro del edificio la única presencia de la nueva intervención es la de un foyer de comunicación entre los dos niveles, un espacio acristalado que descubre unas impresionantes vistas de la Catedral y la Giralda, muy próximas. En la planta superior, en torno al foyer, se organizan los espacios expositivos, un auditorio, un restaurante y una serie de espacios de terraza para el disfrute y la celebración de eventos al aire libre.

El proyecto de Guillermo Vázquez Consuegra se suma a otras operaciones similares llevadas a cabo por la Fundación La Caixa, una vez que se ha constatado la vigencia de la combinación de arquitectura contemporánea de calidad y los programas destinados al ocio cultural. Esa experiencia, que encontró un punto álgido con el CaixaForum de Madrid, de los suizos Herzog & DeMeuron, se quiere continuar tanto con el CaixaForum de Zaragoza, a cargo de Carme Pinós, como con éste, ahora, de Sevilla.

Fuente: Scalae. (texto), El País (imagen).

Arquitectura del placer

Miércoles, 23 de Septiembre de 2009

 

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Bernard Rudofsky (Moravia, 1905-Nueva York, 1988) dejó su huella en la historia de la arquitectura del siglo XX con una vida marcada por la búsqueda y la inquietud estética. Fue, además, crítico, coordinador de exposiciones en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, diseñador de ropa, fotógrafo, artista plástico y profesor de universidades de prestigio. Es también autor de Arquitectura sin arquitectos, la exposición de fotografías de construcciones autóctonas que, tras su inauguración en el MoMA en 1964, viajó a cerca de un centenar de ciudades en los 11 años siguientes. El catálogo de esta muestra está considerado un libro fundamental para estudiosos e interesados en la arquitectura.

Rudofsky eligió la localidad malagueña de Frigiliana como lugar de descanso en sus últimos años. El arquitecto levantó allí su última obra a principios de los años setenta. Aquella casa construida entre olivos fue el lugar que habitó junto a su mujer, Berta, durante los veranos de los últimos 20 años de su vida. Rudofsky la llamóLa Casa. La sobriedad fue una de las características de un edificio construido sobre una cresta, a tres kilómetros de la costa. La Casa no tenía teléfono, radio o televisión.

La obra del arquitecto reflejaba su deseo de disfrutar de una vida armónica y placentera en la estación que parece más propicia para ello. El Mediterráneo, con su cultura destilada a través de miles de años, se ajustaba como marco ideal para un epicureísmo basado en las delicias más simples.

La Consejería de Cultura ha decidido convertir La Casa en Bien de Interés Cultural (BIC). En una resolución hecha pública el 17 de agosto a través del BOJA, la Dirección General de Bienes Culturales incoa el procedimiento para inscribir la casa de Rudofsky en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como BIC con la tipología de Monumento.

El diseño y construcción de la vivienda se llevó a cabo entre 1970 y 1972. La casa sintetiza las propuestas arquitectónicas de Rudofsky y es la última obra levantada por él. “Esta casa es como el manifiesto de lo que quiso expresar a lo largo de su vida. Fue un arquitecto muy teórico, con pocas obras. Como la casa era suya, pudo expresar en ella lo que consideraba el habitar contemporáneo”, comenta María José López, arquitecta de la Consejería de Cultura. Leer artículo completo.

Fuente: El País.