Archivo de Junio de 2009

Hispalyt convoca el X Premio de Arquitectura de Ladrillo 2007/2009

Martes, 30 de Junio de 2009


La Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida, Hispalyt, ha convocado la décima edición del Premio de Arquitectura de Ladrillo 2007/2009. Dicho Premio se instituye con una doble voluntad: por un lado, valorar la producción arquitectónica de nuestro país que utiliza el ladrillo cara vista, y por otro, procurar una mayor difusión y repercusión social de las obras más significativas durante el período correspondiente.

Al Premio se podrá presentar los profesionales arquitectos y constructores, de nacionalidad española o extranjera. Las obras presentadas deberán utilizar de forma significativa el ladrillo cara vista de formato tradicional, fabricado en España, y al menos utilizado en la mayor parte de sus paramentos exteriores o interiores. La fecha de finalización de los proyectos debe estar comprendida entre junio de 2007 y junio de 2009. La fecha límite para la presentación de las obras será el día 30 de octubre de 2009 a las 19:00 horas.

Se concederá un primer premio, que no podrá ser declarado desierto, de 6.000 euros al autor o autores de la obra ganadora. Asimismo, el Jurado podrá otorgar accésit, hasta un máximo de tres, en reconocimiento a otras obras destacadas, que no tendrán dotación económica.

Una vivienda unifamiliar situada en la Urbanización Cala Tamarit de Tarragona, fue la ganadora de la novena edición del Premio de Arquitectura de Ladrillo 2005-2007 de Hispalyt. Los arquitectos María Luisa Bravo y Francisco Javier Solé, autores de la obra premiada, forman parte del Jurado de la actual edición.

El Jurado que fallará el Premio está compuesto por profesionales de reconocido prestigio:

  • José Manuel López-Peláez, doctor arquitecto, Catedrático del Departamento de Proyectos ETSAM UPM.
  • Ignacio Laguillo Díaz, arquitecto, eddea arquitectos. Sevilla.
  • Enrique Sanz Neira, arquitecto, director de la revista conarquitectura.
  • José Félix Ortiz, presidente de Hispalyt.
  • Elena Santiago, secretaria general de Hispalyt.
  • María Luisa Bravo Sánchez, arquitecta, ganadora de la IX Edición del Premio de Arquitectura de Ladrillo.
  • Francisco Javier Solé Vidal, arquitecto, ganador de la IX Edición del Premio de Arquitectura de Ladrillo.

Las bases del Premio están disponibles en la página web de Hispalyt: www.hispalyt.es

Fuente: Construible.

Para todos los gustos

Martes, 30 de Junio de 2009

Pronto quedaron claras algunas cosas (luego vendrían otras) en las jornadas que se celebraron en el valle navarro de Ultzama el pasado fin de semana: la paridad entre los jóvenes arquitectos es una afortunada realidad (proliferan las mujeres en una profesión hasta hace poco masculina). Entre las nuevas generaciones no hay un pensamiento único, ni dos, sino pura heterogeneidad. Y una mayoría de los nuevos, a pesar de su excelencia, trabaja con honorarios exiguos. Es un momento que el sociólogo José Miguel Iribas define como “la etapa de proletarización de los arquitectos”.

Los tres días de encierro en pleno corazón de la naturaleza sirvieron para conectar a 13 estudios de jóvenes con colegas de generaciones anteriores (Carlos Ferrater, Patxi Mangado, Guillermo Vázquez Consuegra, Javier Mozas o José María Ezquiaga). Con este I Campus Ultzama echa a andar la Fundación Arquitectura y Sociedad (www.arquitecturaysociedad.com).

Éstas son algunas líneas que muestran la arquitectura que viene y varios de sus protagonistas.

- Trabajo en equipo. El nuevo arquitecto ya no trabaja en soledad metido en su estudio. Ahora son equipos multidisciplinares, especies de cooperativas que se extienden por todo el mundo, como el colectivo Zuloark. Mangado lo denomina “la socialización de la arquitectura”: la figura reconocida se diluye en favor del equipo.

- Experimentación y nuevos lenguajes. Las nuevas tecnologías, básicamente el trabajo en la red, protagonizan su actividad. Para algunos, el propio método de trabajo, de corte abstracto les fascina tanto que se convierte en un fin en sí mismo obviando otras preocupaciones. Investigan lenguajes y formas de expresión que les permitan sacar la cabeza y distinguirse de sus predecesores y el foco principal está en Madrid. Es el caso de Daniel Ibáñez y Rodrigo Rubio (estudio MaRGen).

- Arquitectura económica y radical. Es una manera de funcionar a pequeña escala, casi de forma artesanal, con la vista puesta en lo cotidiano y muy cerca del usuario. Es una arquitectura específica, no global, y en general sus protagonistas están en la periferia. La que practican, entre otros, Francisco Cifuentes, Emiliano López, Santiago Carroquino, María Hurtado de Mendoza (Entresitio) y Fernando Oiza (Koarquitectura).

- Capacidad para crear usos polivalentes. Algunos jóvenes se sienten muy atraídos por intervenir en las realidades complejas, como Izaskun Chinchilla o Andrés Jaque. Poseen gran capacidad analítica para detectar los problemas, pero frecuentemente su discurso se queda ahí, porque no encuentran la oportunidad de ponerlo en práctica. Los jóvenes lo compensan con un lado más mediático consiguiendo así hacer visibles sus propuestas.

- De corte social. Hay una arquitectura muy consciente del entorno, del tipo de cliente y del contexto donde se desarrolla. Utiliza las armas tradicionales como el conocimiento histórico y de los materiales para lograr un resultado atractivo. Eva Luque (LosdelDesierto) Néstor Montenegro (dosmasuno) y Luciano G. Alfaya (Studio Mmasa), son algunos de sus exponentes.

- El valor de lo sensato. Los 10 principios que expuso Belinda Tato (ecosistema urbano) lo dicen todo: cuidar lo público; desarrollar una crítica constructiva; pensar en bajo coste; transformaciones inmediatas a través de acciones urbanas; implicar a los ciudadanos; crear sistemas abiertos; construir redes; reactivar lo existente; lo intangible también es arquitectura, y sé optimista.

Fuente: El País.

A dos metros bajo tierra

Lunes, 29 de Junio de 2009

Cavar un hoyo es un viejo recurso que suele resultar rompedor. Son muchos los animales que se resguardan de fríos y miedos en madrigueras, y los habitantes de Matmata, al sur de Túnez, viven en mudanza perpetua. En esa línea de orden natural, sentido común y resultados sorprendentes trabajan los arquitectos madrileños José Selgas y Lucía Cano. En sus proyectos más íntimos (su propia vivienda, levantada hace tres años, y ahora su estudio a las afueras de Madrid) demuestran que les gusta la vida entre los árboles. Así, mientras la mayoría de los arquitectos apuesta por las alturas y las vistas despejadas, ellos se concentran en las raíces. La vida a ras de suelo. Y en ese empeño, su arquitectura es un laboratorio de pruebas: cuestionan las tipologías e indagan en el uso de los nuevos materiales. Aunque no haya en ese ideario práctico ninguna vocación formal, tampoco temen a la forma: la idea es partir de cero y no contentarse con los cerramientos o las soluciones al uso. Ni siquiera con las formas habituales. Aunque el edificio resultante siempre rompa moldes, Selgas y Cano construyen arquitecturas lógicas, edificios que hablan de pruebas y de industria para, de modo paradójico, acercarse a los lugares. Dentro de esa ambición, pocos aislantes mejoran la vida subterránea.

Si cuando firmaron su sorprendente vivienda, con cubierta-jardín y lucernarios como burbujas, los arquitectos partieron de una idea sencilla: un teatro de verano, con función infantil y escalones convertidos en gradas, para este pequeño proyecto (su estudio de apenas 60m2) partían, de nuevo, de otra idea sencilla: trabajar a la sombra de un árbol. Más de lo mismo en esa búsqueda, casi romántica, de una vida para vivirla.

El resultado es un invento. A la manera de Bukminster Fuller, que ideó la casa Dymaxion -autosuficiente energéticamente, económica y resistente a terremotos- con componentes prefabricados, Selgas y Cano han construido un tubo de ensayo con la cubierta de un vagón. Funciona como oficina, parece perdido en el bosque y está enterrado en su jardín. Transparente al norte, para que entre luz, y cerrado al sur, para evitar el calor y ubicar allí las mesas de trabajo. Tiene el techo curvo, ventila por los extremos y convive, sin despeinarse, con la hojarasca y los hierbajos.

Como ocurre con las mejores historias, la idea fue sencilla. Pero la ejecución, compleja. Todos los componentes son piezas de catálogo, pero un estudio de 60m2 no es un tren. Por tan poco no se pone en marcha una fábrica. ¿Cómo hacerlo? Selgas y Cano encontraron su alma gemela en Gonzalo Guddat, empleado en una empresa danesa que les resolvió la cubierta. El proyecto es, como cualquier obra, una cuadratura logística del trabajo de muchas empresas. Sólo que, salvo el hormigón del subterráneo, la mayoría del trabajo se realizó en seco: plexiglás, silicona, tablón de obra recuperado y repintado con pintura epoxi y… algunos días de lluvia. “Por votación, los días en que las gotas de lluvia golpean el plástico son los mejores”, dice Selgas, un convencido de la vida a dos metros bajo tierra.

Fuente: El País.

Concurso internacional. ¿Cómo será el hábitat del futuro? The self sufficient city

Lunes, 29 de Junio de 2009

Ha sido convocado el tercer concurso de arquitectura avanzada promovido por HP y el IAAC [Instituto de arquitectura avanzada de Cataluña]. El objetivo es buscar nuevas visiones en la línea de la generación de la ciudad del siglo XXI.

El premio del concurso está compuesto por dos becas para realizar el Master de Arquitectura avanzada del Iaac, en el curso 2010-11, premios económicos, e impresoras de gran formato de última generación de HP. Los proyectos seleccionados serán expuestos en una exposición que se celebrará en Barcelona en mayo de 2010 y que después viajará a Londres, Chicago, Mumbai y Adis Abeba. Los mejores proyectos serán incluidos en un libro publicado por la editorial Actar. El proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de Vivienda, la Generalitat de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona, y la editorial Actar.

El jurado del concurso esta formado por arquitectos, directores de las mejores escuelas de Arquitectura del mundo, y alcaldes de ciudades como Barcelona que premiaran las mejores propuestas de cualquier lugar del mundo, en cualquier escala, y en cualquier dimensión temporal. Las propuestas, que podrán remitirse a través de Internet, deberán incluir imágenes, dibujos y textos para hacerlas comprensibles.

El concurso coincide con el 150 aniversario del Plan de Ensanche de Barcelona, elaborado por el ingeniero Ildefons Cerdà, quien tanto hizo para definir el concepto de urbanismo aplicado para la construcción de ciudades a lo largo de los siglos XIX y XX. Desde este punto de partida, los participantes reflexionarán sobre la necesidad de definir nuevos paradigmas para el reciclado de las ciudades existentes, y la de proponer nuevas normas con el objetivo de construir en continuidad con la naturaleza, generando así, espacios de habitabilidad humana que contribuyan al medio ambiente, la sostenibilidad económica y social del planeta.
Las propuestas pueden remitirse a través de la web: www.advancedarchitecturecontest.org entre el 25 de mayo y el 28 de septiembre de 2009. La inscripción es GRATUITA, y las entradas del concurso deberán presentarse en forma digital en formato PDF a través de Internet www.advancedarchitecturecontest.org.
Los proyectos finalistas y el ganador se anunciarán en enero de 2010.
 
Ediciones anteriores
“The Self Sufficient City” es la tercera edición del Advanced Architecture Contest que organiza el IAAC desde el año 2005. En la primera edición organizada en torno al lema “Self Sufficient Housing”se inscribieron más de 2.500 arquitectos y estudiantes de 108 países, mostrando el potencial de Internet para investigar sobre la nueva arquitectura. El libro que se editó con los mejores proyectos fue finalista del prestigioso premio internacional “RIBA International Book Awards for Architecture 2007”. La segunda edición del concurso trató el tema de la “Self Fab House”. Los ganadores de las ediciones anteriores de Francia, China y España, han realizado el Máster de Arquitectura Avanzada del Iaac y participan en diversos proyectos de investigación.
Fuente: Scalae.

Arquitectos que redescubren la galería

Viernes, 26 de Junio de 2009

Alzado de viviendas de Manresa | Fotos: María MartínezCasi a modo poético se les denomina las ‘calles aéreas’. La galería, el corredor, el rellano de toda la vida, adquirió resonancia a partir de los 60, pero desde entonces fue perdiendo importancia como zona de relación entre vecinos hasta que, en las nuevas construcciones del ‘boom’ directamente desapareció. Recientemente, las nuevas viviendas sociales están devolviéndolo a su lugar y otorgándole nuevamente su función social gracias a nuevos proyectos residenciales a lo largo y ancho de la geografía española.

Para conocer los principales, basta darse una vuelta por la muestra ‘El corredor en la vivienda colectiva’, que permanece abierta en Nuevos Ministerios hasta el domingo 28 de junio. Esta exposición, organizada por el Ministerio de Vivienda, reivindica un sistema que facilita el ingreso en los domicilios pero que también sirve de escenario -siempre a cubierto- de juegos y charlas en un momento en el que el concepto de vecindad está, probablemente, más devaluado que nunca.

La idea de llevar la calle al edificio no es nueva. En los albores de los 50 Alison y Peter Smithson concurrieron a un concurso convocado en Londres para reconstruir el centro devastado por las bombas de la Luftwaffe con un proyecto de inmuebles residenciales organizados en torno a travesías longitudinales, espaciosas y en altura, que desembocaban en plazas. Aquellos corredores situados encima de las copas de los árboles daban acceso a las casas.

Espacio semi-público

Desde entonces, otros muchos han visto en ellos un lugar ideal de socialización, aunque para que funcionen como tal sea imprescindible que gocen de “generosas dimensiones”, como señala la profesora de la Escuela de Arquitectura de Madrid, Carmen Espegel. Algo que los hace especialmente incorporables a los proyectos de viviendas sociales y les convierte, según la experta, en una especie de “paso intermedio” entre el espacio privado del hogar y el público de la ciudad. Pero es que, además, aportan flexibilidad en cuanto a la distribución de los bloques y ofrecen seguridad en caso, por ejemplo, de evacuaciones de incendios. Leer noticia completa.

Fuente: El Mundo.