Entradas con la etiqueta ‘Kazuyo Sejima’

Un gigante de escala humana

Jueves, 25 de Febrero de 2010

Exterior del Rolex Learning Center

Basta observar el movimiento de la gente para comprobar que nadie se mueve derecho. El cuerpo humano se desplaza con cierto balanceo. Siguiendo este principio de la naturaleza (así de sencillo, o al menos así lo parece, de ahí la elegancia del resultado), la pareja de arquitectos formada por Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa ha diseñado el edificio Rolex Learning Center (la marca relojera fue su principal patrocinador) para la prestigiosa Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL). El estudio Sanaa, liderado por los dos japoneses, ganó un concurso por invitación en el que se midieron 10 grandes despachos internacionales como los de Zaha Hadid, Rem Koolhaas o Jean Nouvel.

Situado en pleno centro del campus, el edificio juega a aparecer y desaparecer. Lo permite una estructura curva de hormigón, un gesto audaz en esas dimensiones (88.000 metros cuadrados) y un alarde de discreción. Una cualidad que los autores se aplican a sí mismos manteniéndose alejados de cualquier fuego artificial. Por algo Sejima definió a esta obra como un “espacio público íntimo”. En vísperas de su inauguración, los autores atendían hasta el último detalle. Él invirtió un buen rato en sacar brillo a un objeto a simple vista irrelevante. ¿Por qué tanto interés? “Es un diseño nuestro”, contesta Nishizawa. “Era el soporte de un cenicero, pero ahora, como apenas se fuma, no sé qué será de él”, dice con cierta melancolía.

Sejima enseguida le encontró utilidad: en cuanto pudo desafió el frío alpino para salir a fumar. Vestida de un negro total (rendida a Yamamoto y Comme des Garçons) sólo roto por la suela roja de sus Louboutin, cuenta qué perseguían con el diseño de la obra. “Queríamos que el edificio fuera flotante, pero a la vez arraigado en el suelo, a las raíces, y que ofreciera múltiples relaciones con los usuarios y con el medio ambiente. Y además, que estuviera abierto a la gente con varios accesos”. El imponente paisaje suizo también jugó su baza. El campus está al borde del lago Leman, con vistas a los Alpes. “Nos propusimos subrayar las vistas, por eso hicimos que el edificio se apartara para que las personas pudieran disfrutarlas”, explica Nishizawa. Leer noticia completa.

Fuente: EL País.

Museos franquicia

Martes, 14 de Julio de 2009

Franquicia Gehry

Los grandes museos continúan construyendo impresionantes franquicias de su marca bajo el efecto Guggenheim. El Guggenheim de Bilbao, de Frank Gehry, es el rey de los museos-reclamo, pero después se han creado otros. El próximo estará en Abu Dhabi. El director del museo, Thomas Krens, define su museo ideal así: “un parque temático con cuatro atracciones: buena arquitectura, una buena colección permanente; exposiciones primarias y secundarias; y otras diversiones como tiendas y restaurantes”.

Franquicia Gehry

Guggenheim del Golfo

La nueva sede del museo tendrá una superficie de 30.000 metros cuadrados. Tres de sus cuatro fachadas están rodeadas de las aguas del Golfo Pérsico. El museo incluirá una colección permanente y galerías para muestras temporales, un centro de arte y tecnología, un centro de arte contemporáneo árabe, islámico y relativo a la cultura de Oriente Próximo, un espacio para la formación, un centro de investigación y un laboratorio para la conservación y restauración. Será la mayor sede de todas las que tiene la fundación Guggenheim.

Guggenheim del Golfo

Franquicia Louvre

El museo del Louvre de París también tendrá una sede hermana en Abu Dhabi, en el mismo complejo en el que se enclava el Guggenheim, en la isla de Al Saadiyat. El edificio tendrá 24.000 metros cuadrados. El proyecto lo está llevando a cabo el estudio del arquitecto francés Jean Nouvel. Junto con este museo se ubicarán un complejo de hoteles, residencias y centros culturales -entre ellos cinco teatros y una ópera- así como varios museos.

Franquicia Louvre

El museo transparente

Simultáneamente al Louvre de Abu Dhabi habrá otra sede del museo de Louvre, situada en la localidad francesa de Lens, situado en la región Nord Pas de Calais, que hace frontera con Bélgica. El complejo, en medio de un espacio de 240.000 metros cuadrados (que antes fue una mina), es obra de la firma de arquitectura japonesa SANAA (Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa), unida para este proyecto al estudio Imrey-Culbert de Nueva York y a Catherine Mosbach, de París. El complejo es una serie de capas ligeras colocadas en diferentes volúmenes, de cristal y acero inoxidable, que harán que tanto la colección, de diferentes movimientos artísticos, interactúe de forma natural, con los asistentes, que además también se verán involucrados con la naturaleza del lugar.

El museo transparente

De Louvre a Louvre

La sede central del museo de Louvre, en París, será la responsable de la colección que se podrá ver en la sede de Lens. Este nuevo museo tendrá 28.000 metros cuadrados de espacio utilizable en dos niveles, con una colección semi permanente que cubra al menos 6.000 metros cuadrados. También habrá exhibiciones temporales, un teatro y una zona de conservación que podrá ser visitable.

De Louvre a Louvre

Espacio adaptado

El nuevo museo satélite mezclará los estilos y las referencias de todos los períodos históricos y culturas, creando una nueva experiencia para el visitante. Está previsto que el espacio abra sus puertas en 2012.

Espacio adaptado

El Pompidou se traslada

El Centro Pompidou se duplica. Su segunda sede estará en Metz, una localidad francesa situada al noreste de París, en la región de Lorena. El proyecto ganador del concurso fue el presentado por Shigeru Ban (Tokio), arquitecto pionero en utilizar elementos poco utilizados en arquitectura, como el cartón, el papel y la madera. No está solo en el proyecto, sus socios son Philip Gumuchdjian (Londres) y el arquitecto local Jean de Gastines (París). El nuevo museo, cuyas salas están orientadas hacia los principales hitos arquitectónicos de tal manera que los visitantes puedan admirar la catedral, el canal, la estación y otros monumentos del casco histórico mientras visitan las exposiciones, abrirá sus puertas en 2010.

El Pompidou se traslada

Un edificio con sombrero

El equipo liderado por Shigeru Ban concibió al nuevo Pompidou como una enorme plaza pública cruzada por tres cajones en alto que albergan los espacios de exhibición. Protege el complejo una especie de sombrero tejido en madera y acero galvanizado. El Pompidou Metz tiene una superficie cubierta total de 14.000 metros cuadrados, 6.000 de los cuales estarán destinados a exhibición. El esquema de planta libre brinda una multiplicidad de opciones de desarrollo de muestras.

Un edificio con sombrero

Herzog & de Meuron amplían la Tate Modern

El estudio de arquitectura suizo Herzog & de Meuron, autor de la reconversión de la antigua central de energía de Bankside en el Museo Nacional Británico de Arte Moderno es, también, responsable de la ampliación que se le está haciendo a este museo, el más visitado de su tipo de Europa. El proyecto de ampliación sufrió grandes modificaciones desde su primera presentación en julio de 2006 hasta su presentación definitiva el 18 de julio de 2008. Primero pensado como una pirámide formada a partir de una serie de cubos de cristal, finalmente su fachada estará hecha de ladrillo, similar al del edificio principal, aunque interrumpido por ventanas de cristal. El nuevo edificio, de 70 metros de altura y que debe estar terminado para los Juegos Olímpicos de 2012, tendrá una galería de 1.500 metros cuadrados, aunque la superficie total, repartida entre 11pisos, llega a cerca de 25.000 metros cuadrados.

Herzog & de Meuron amplían la Tate Modern

Fuente: El País.

Después de la burbuja inmobiliaria

Lunes, 22 de Junio de 2009

Construcción frenética, urbanismo acelerado, proyectos excéntricos ¿les suena? Japón ya ha estado allí. Hasta principios de los noventa todo parecía posible en el archipiélago nipón. El país vivió a finales del siglo pasado una burbuja inmobiliaria que transformó el suelo en oro y, consecuentemente, la arquitectura, como el propio país, se convirtió a la vez en beneficiario y víctima de la fiebre constructora. En los ochenta, y en las ciudades japonesas, los edificios tenían una media de vida de treinta años. Sólo en 1993, en Tokio se construían 455 pisos al día y se demolían 12.339 metros cuadrados, también diariamente. El 30% de la capital se construyó entre 1985 y 1993. Hasta tal punto se construía y destruía en Japón que proyectistas del prestigio de Kenzo Tange diseñaron inmuebles para sustituir otros que ellos mismos habían firmado sólo unas décadas antes. No es que las instalaciones hubieran quedado obsoletas -algunos de los edificios derrocados habían sido juzgados como obras maestras-, es que rozaban los cuarenta años. Los sucesivos ayuntamientos de Tokio que Tange levantó en 1957 y en 1991 ilustran lo que allí se vivió: los diseñadores aceptaron el juego de la arquitectura temporal. Hasta que la burbuja inmobiliaria estalló. Corría el año 1993 cuando la crisis envolvió al país. Y cambió la arquitectura.

¿Cómo habían llegado hasta ahí? La reconstrucción japonesa tras la Segunda Guerra Mundial llevó al “milagro económico”, resultado de una acelerada industrialización del país. En 1969, el producto interior bruto creció a una media del 10% anual. La crisis del petróleo de los setenta redujo ese margen, pero Japón se mantuvo muy por encima de Estados Unidos y Europa en empleo y crecimiento incluso durante aquel bache. ¿El motivo? Las tecnologías informáticas. Esa nueva industria hizo que en 1988 el yen multiplicara su valor por dos con respecto al dólar. Por entonces, el acuerdo firmado en Nueva York en 1985 entre EE UU y Japón hizo prometer al primer ministro Nakasone que su país aumentaría el consumo doméstico. ¿Cómo se puede prometer algo así? Nakasone bajó los intereses. Los bancos ofrecieron dinero con facilidad. El consumo aumentó y en 1989 la tierra de las ciudades japonesas dobló su precio. La idea de aplicar altos impuestos al suelo, que se había practicado en Japón tras la Segunda Guerra Mundial para evitar la especulación, desapareció. En 1990, el economista norteamericano Barkley Rosser estimó que la suma del valor del suelo japonés era el 50% más caro que la suma del suelo en venta en el resto del mundo. Leer artículo completo.

Fuente: El País.

Arquitectura grande en frascos pequeños

Martes, 7 de Abril de 2009

Los propios arquitectos anuncian el fin de las estrellas mediáticas como su respuesta a la coyuntura que nos envuelve. Sin embargo, el desencanto ilumina otros astros que los récords de altura, metros cuadrados y cifras astronómicas, barajados por un reducido grupo de profesionales en la última década, apenas dejaban ver. Así, la crisis está llevando luz a lo pequeño, a lo discreto y al trabajo delicado de muchos otros autores.

La idea de reubicar la gran arquitectura en los pequeños edificios está empezando a cuajar en España. Pero fue en Tokio donde se ideó el apelativo de arquitectura mascota (pet architecture). Allí la falta de espacio, con o sin crisis económica, es parte del genius loci, define el lugar. Con la crisis, sin embargo, a la escasez de metros se sumaba la reducción presupuestaria.

El resultado reclamaba nuevas ideas. Y un estudio joven, Atelier Bow-Wow, empezó por poner nombre a lo que les tocaba hacer a ellos: las mascotas. Los edificios de menos de 50 metros cuadrados -han leído bien: 50 metros cuadrados- en los que estrellas de la talla de Kazuyo Sejima han sabido ubicar viviendas con patios y dormitorios de menos de dos metros.

En ese espíritu, y también en Tokio, construye Yashuhiro Yamashita, el principal arquitecto del Atelier Tekuto. Buena parte de los proyectos de su estudio se levantan en terrenos que rondan los 40 metros. Una de sus viviendas, Reflection of mineral, erigida en el centro de la capital es un ejercicio de origami arquitectónico en el que logra plegar una vivienda de 80 metros, incluido el garaje, sobre un terreno de sólo 44. El sorprendente resultado recuerda la mezcla de brillos y planos opacos de los minerales.

En esa línea de romper los planos, cuidar el centímetro cuadrado y buscar luz y expresión con un mismo gesto, los catalanes Manuel Bailo (Igualada, 1965) y Rosa Rull (Tarragona, 1964) han firmado en Manresa lo que ellos describen como “un desconchado en la antigua pared del Ayuntamiento”. Ese desconchado poliédrico logra, además de instalar una nueva escalera y un ascensor, convertir ese ascenso en un paseo panorámico. La remodelación pone, de un rasguño, el Ayuntamiento de la ciudad en el siglo XXI: sin osadías innecesarias y con un sorprendente ingenio. Llegan tiempos de trabajos pequeños. Tal vez la arquitectura mascota invite a mimar a los edificios.

Fuente: El País.

Muntadas le pone olor al pabellón Mies van der Rohe

Lunes, 9 de Marzo de 2009

Antoni Muntadas (Barcelona, 1942) huele. Su instalación en el pabellón Mies van der Rohe de Barcelona se articula en torno al olor. Concretamente sobre dos perfumes: el de archivo, húmedo, terroso, cerrado, y el de imprenta, de papel y tinta. O en torno a dos texturas de papel: el viejo papel amarillento y el papel cuché de los libros de mesa de café.

Cuando, hace más de tres años, la Fundación Mies le propuso que se sumara a la lista de artistas que han trabajado en el reconstruido pabellón que diseñó el arquitecto alemán para la Exposición Universal de 1929, revolucionando de paso la arquitectura, Muntadas decidió que no era un espacio en el que exponer ni tampoco que modificar.

La peculiar historia de este espacio, que debía ser tan efímero como la exposición y que de hecho cumplió su condición de efímero al ser desmantelado en 1930, sólo para resucitar en 1986 cuando fue reconstruido, le otorga una peculiar condición de fantasma arquitectónico.

Sólo una referencia en un archivo

Durante 56 años la obra de Mies van der Rohe sólo existió en forma de papel en los archivos del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) y como icono emblemático a través de una única fotografía en blanco y negro. Muntadas revive esta vida secreta del fantasma y lo hace revisitando algunos de sus primeros trabajos, en torno a la percepción de los sentidos, de la década de 1970.

Por una parte, tres sobrios archivadores negros recogen las fichas sobre todo lo que se escribió y publicó mientras el pabellón no existía, “una cantidad ingente de referencias y artículos de arquitectura sobre una obra que había desaparecido y de la que solo existían los planos”.

Por otra, Muntadas ha instalado a ambos lados de la gran sala unos artilugios diseñados por Darío Siderol que expanden los olores a archivo, a papel viejo, a espacio cerrado y a imprenta y papel cuché. Para conseguir estos perfumes, Muntadas y el perfumista Ernest Ventós trabajaron conjuntamente realizando hasta cinco catas para dar con la sensación idónea.

Con esta intervención olfativa, Muntadas quiere que los visitantes activen en su imaginación el recuerdo de que “durante más de 50 años sólo se conservó en papel, con la idea de la memoria”.

La intervención de Muntadas se inscribe en un proyecto de larga duración del que es comisario Xavier Costa. Entre otros, han participado artistas como Jeff Wall o Iñaki Bonillas, y arquitectos como Kazuyo Sejima, Ryue Nishizawa y Miralles-Tagliabue.

Fuente: El País.