Entradas con la etiqueta ‘MOMA’

Mundo Bauhaus

Lunes, 25 de Enero de 2010

90º aniversario

Antes de llegar or las escaleras mecánicas a la sexta planta del MOMA, donde está la exposición dedicada a la Bauhaus, uno ya habita el mundo modelado por ella. El edificio mismo del museo, aun después de su ampliación de hace unos años, con sus muros blancos y sus ángulos rectos, con su ascetismo visual que se mantiene a pesar del cambio de escala, pertenece a una escuela de modernidad que viene en línea recta de Weimar y Dessau: los espacios diáfanos, el juego de la racionalidad y la transparencia; también el propósito de integrar la arquitectura y las artes visuales en una ejemplaridad ilustrada, entre el utopismo y el sentido práctico. Unas plantas más abajo, en la sección admirable dedicada al diseño industrial, el ejemplo de la Bauhaus es todavía más poderoso, en parte porque en ella hay un cierto número de sus objetos más celebrados, y sobre todo porque cuando se ve la secuencia de las formas cotidianas que han ido acompañando y facilitando la vida a lo largo del último siglo se comprende hasta qué punto la Bauhaus se ha infiltrado en el tejido mismo de las cosas, nos ha enseñado a mirarlas y a juzgarlas. Los ojos se nos abren gracias a su ejemplo; las manos se nos vuelven expertas al palpar un teclado o la curvatura justa de un rotulador o de una taza; la tipografía en el título de un libro o en un cartel nos están diciendo tanto como lo que significan las palabras; apreciamos una belleza que reside en la correspondencia justa entre la forma y su función y muestra honradamente el material del que están hechas las cosas; y recelamos de manera instintiva de lo decorativo y de lo muy vernáculo.

Un movimiento influyente

A nosotros la estética y la ética de la Bauhaus nos dan una impresión de comienzo radical, un mundo entero surgiendo de la nada, con la asepsia de las formas puras, como los proyectos de edificios en el espacio en blanco de grandes hojas de cuadernos. Pero de donde viene tanta armonía un poco helada es del paisaje de matanza y ruinas de una guerra recién terminada, de la derrota, el sobresalto y el caos provocados por una bárbara cultura de militarismo y nacionalismo, de borrachera de esencias germánicas. Sólo viéndolas en esta exposición me doy cuenta de que las tipografías limpias de Herbert Bayer, tan familiares después de casi un siglo que casi no nos fijamos en ellas, son una negación de la letra gótica de los diplomas y de las proclamas imperiales, una rebeldía contra el tenebroso romanticismo de cuernos de caza y guardarropías medievales y wagnerianas que había enfermado a un país entero alentándolo a lanzarse al desastre. En nombre de glorias primigenias y de lealtades de terruño y de sangre millones de hombres habían muerto para nada en el corazón civilizado de Europa: en la apelación de la Bauhaus a la racionalidad como valor supremo hay un saludable despojamiento de rasgos locales, una resuelta negativa a perpetuar tradiciones sofocantes. Leer artículo completo.

Fuente: El País.

Largo recorridoCreación multidiscipliar

Objetos cotidianos

Diseño célebre

Más de 80 obras

Arquitectura del placer

Miércoles, 23 de Septiembre de 2009

 

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Bernard Rudofsky (Moravia, 1905-Nueva York, 1988) dejó su huella en la historia de la arquitectura del siglo XX con una vida marcada por la búsqueda y la inquietud estética. Fue, además, crítico, coordinador de exposiciones en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, diseñador de ropa, fotógrafo, artista plástico y profesor de universidades de prestigio. Es también autor de Arquitectura sin arquitectos, la exposición de fotografías de construcciones autóctonas que, tras su inauguración en el MoMA en 1964, viajó a cerca de un centenar de ciudades en los 11 años siguientes. El catálogo de esta muestra está considerado un libro fundamental para estudiosos e interesados en la arquitectura.

Rudofsky eligió la localidad malagueña de Frigiliana como lugar de descanso en sus últimos años. El arquitecto levantó allí su última obra a principios de los años setenta. Aquella casa construida entre olivos fue el lugar que habitó junto a su mujer, Berta, durante los veranos de los últimos 20 años de su vida. Rudofsky la llamóLa Casa. La sobriedad fue una de las características de un edificio construido sobre una cresta, a tres kilómetros de la costa. La Casa no tenía teléfono, radio o televisión.

La obra del arquitecto reflejaba su deseo de disfrutar de una vida armónica y placentera en la estación que parece más propicia para ello. El Mediterráneo, con su cultura destilada a través de miles de años, se ajustaba como marco ideal para un epicureísmo basado en las delicias más simples.

La Consejería de Cultura ha decidido convertir La Casa en Bien de Interés Cultural (BIC). En una resolución hecha pública el 17 de agosto a través del BOJA, la Dirección General de Bienes Culturales incoa el procedimiento para inscribir la casa de Rudofsky en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como BIC con la tipología de Monumento.

El diseño y construcción de la vivienda se llevó a cabo entre 1970 y 1972. La casa sintetiza las propuestas arquitectónicas de Rudofsky y es la última obra levantada por él. “Esta casa es como el manifiesto de lo que quiso expresar a lo largo de su vida. Fue un arquitecto muy teórico, con pocas obras. Como la casa era suya, pudo expresar en ella lo que consideraba el habitar contemporáneo”, comenta María José López, arquitecta de la Consejería de Cultura. Leer artículo completo.

Fuente: El País.

Berlín recupera la utopía de la Escuela Bauhaus

Lunes, 27 de Julio de 2009

El museo Martin Gropius de Berlín ha abierto la exposición ‘El modelo Bauhaus’, una retrospectiva consagrada al movimiento vanguardista identificado con la utopía, la linealidad y la estética de lo funcional, desde su nacimiento hace 90 años hasta que el nazismo lo envió al exilio, en 1933.

De su fundación, en 1919 por Walter Gropius, en Weimar (este de Alemania), y el traslado y apertura de la Escuela Bauhaus a la vecina ciudad de Dessau, en 1925, a las redadas nazis en Berlín, en 1933; la muestra berlinesa recorre el origen de un movimiento cuyo sello quedó impregnado en la arquitectura y diseño modernos.

Se trata de la primera exposición surgida del esfuerzo coordinado de las tres instituciones que tutelan el legado Bauhaus en Alemania (la Fundación Clásicos de Weimar, su homóloga de Dessau y el Archivo Bauhaus de Berlín), que estará en Berlín hasta octubre tras lo cual viajará al MoMA de Nueva York.

La muestra incluye más de 1.000 objetos: desde el mobiliario legendario de Marcel Breuer a maquetas de edificios diseñados por Walter Gropius para la municipalidad de Dessau, a los rompedores diseños del maestro de la nueva arquitectura Miers van der Rohe.

La exhibición recorre asimismo las múltiples ramificaciones del movimiento y su influencia en corrientes artísticas que van del expresionismo, al futurismo o el dadaísmo, con Wassily Kandinsky y Paul Klee como máximos exponentes.

Un edificio con historia

El lugar elegido para la exposición es el museo Martin Gropius, que lleva el nombre del tío abuelo de Walter Gropius, un edificio de corte neoclásico del siglo XIX claramente en las antípodas de lo que se identifica como Bauhaus. El edificio perteneció a los Gropius y el fundador del movimiento se encargó de salvarlo de su demolición, en 1946, tras haber quedado en pie después los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Leer artículo completo.

Steven Holl: «La mejor arquitectura está en equilibrio con el espacio y la luz»

Lunes, 22 de Junio de 2009

El arquitecto estadounidense Steven Holl, cuya obra se extiende por todo el mundo y que, últimamente, como los grandes de su oficio, trabaja más en los países de Oriente en expansión, asegura a EFE que él y sus colegas encuentran en esos lugares “la oportunidad de hacer realidad sus utopías”.
Convencido de que el arquitecto está “en manos del cliente”, pues el resultado, dice, “es una colaboración entre ambos, al 50 por ciento”, Holl ya descubrió en su primer viaje a Oriente a “un tipo de comprador especial”.
“Un cliente con una cierta ambición dotada de ingenuidad, con el deseo de hacer una arquitectura vanguardista y ecológica”, explica Holl, quien acaba de recibir el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Artes, dotado con 400.000 euros.
Como ejemplo, el arquitecto cuenta cómo llevó a Beiging la idea de un “Proyecto Híbrido” donde concibió una ciudad en sí misma con 8 torres y un lago central con puentes que unían los rascacielos, más espacios de ocio, trabajo, cultura…. “Hubo un gran silencio tras mi exposición. Y al final dijeron: ‘¡Vamos a hacerlo todo!’. Y, aunque la mitad de ese proyecto estaba sólo en mi cabeza, pronto empezamos a construirlo”, continúa Holl.
Recibir el Premio de la Fundación BBVA está para Holl cargado de “significado” al englobar su categoría a todas las artes, pues entiende la arquitectura como “el arte madre” por “su poder de transformar y mejorar nuestra vida”. Fundó su estudio en Nueva York en 1976 y siente “humildad” por recoger este galardón en España, por considerarla “en primera línea de la cultura arquitectónica desde hace más de 20 años”.
La carrera de Holl dio un salto con la construcción del Kasma Museo de Arte Contemporáneo de Helsinki, que se inauguró en 1998, y fue elogiado por su innovadora forma de adecuarse a las necesidades de los artistas y de resaltar sus obras. “El Kasma rompió los moldes de las ideas preestablecidas sobre los museos”, dice. Y se explica: “la gente tiene ideas controvertidas sobre los museos: por un lado está esa caja blanca, minimalista y neutra que roba la luz de las obras de arte. Un fracaso, un mal ejemplo de ese tipo es el Moma de Nueva York“. Leer artículo completo.
Fuente: ABC (texto), El País (imagen).

‘Stop’ a los rascacielos en Manhattan

Viernes, 12 de Junio de 2009

'Stop' a los rascacielos en Manhattan

Hace tres años, en el pico de la burbuja inmobiliaria, el promotor Harry Macklowe pagó 498 millones de dólares por un rascacielos de 40 plantas en el número 1330 de la avenida de las Américas, en Manhattan. Ese mismo edificio, situado en la zona más cara en EE UU, y quizá del mundo, se acaba de vender en una subasta por 100.000 dólares.

Macklowe no podía pagar lo que debía. El nuevo propietario del rascacielos, el fondo de pensión canadiense Otera Capital, asume los 240 millones de su hipoteca. El 31% del edificio, que acoge la redacción estadounidense del diario Financial Times, estaba vacío, a pesar del desplome que desde hace meses se ve en el precio de los alquileres. Otro signo de la crisis que azota el centro del capitalismo tras el infarto de Lehman Brothers. Y no es el primer caso, ni será el último.

Real Capital Analytics calcula que sólo en Nueva York hay propiedades comerciales por un valor superior a los 6.000 millones que afrontan problemas serios de financiación y que pueden acabar subastadas por desahucio. Una situación inédita en décadas. Entre las propiedades en serias dificultades se encuentra el rascacielos de Moinian Group.

Han bastado siete meses para que se produjera el vuelco. Ante tal degradación, en el sector se preguntan si hay capacidad de movilizar el crédito para refinanciar los préstamos de estas propiedades que acogen oficinas, centros comerciales, hoteles -como el proyecto que apoya Robert de Niro en Manhattan- y otro tipo de edificios no residenciales.

Se calcula que en EE UU hay unos 680.000 millones de dólares en préstamos cuya financiación debe ser revisada entre este año y 2012. Por eso se teme que el comercial sea la próxima burbuja en estallar en el sector inmobiliario, donde la crisis de las hipotecas subprime está provocando ya que en California, Florida, Arizona o Nevada algunas hipotecas valgan más que las propias casas y sus efectos salpiquen al conjunto de la economía. Leer artículo completo.

Fuente: El País.